Preguntas frecuentes sobre oncología
¿Qué es la oncología integrativa y en qué se diferencia de la oncología convencional?
La oncología integrativa es un enfoque médico que combina los tratamientos oncológicos convencionales, como la cirugía, la quimioterapia, la radioterapia, la inmunoterapia o las terapias dirigidas, con intervenciones complementarias respaldadas por evidencia científica. Su objetivo es mejorar la calidad de vida del paciente, ayudar a controlar los efectos secundarios del tratamiento y favorecer el bienestar físico y emocional, siempre sin comprometer la eficacia de los tratamientos contra el cáncer.
A diferencia de lo que muchas personas creen, la oncología integrativa no es una medicina alternativa. No sustituye los tratamientos oncológicos recomendados por el especialista, sino que los complementa mediante estrategias como la nutrición personalizada, el ejercicio físico adaptado, el manejo del estrés, la optimización del sueño, el apoyo psicológico o determinadas intervenciones con evidencia científica cuando están indicadas.
Cada paciente tiene necesidades diferentes. Por ello, el plan integrativo debe ser individualizado y diseñado por un oncólogo que conozca tanto el tratamiento del cáncer como la evidencia disponible sobre las terapias complementarias. De esta forma, es posible ofrecer una atención más completa, centrada no solo en la enfermedad, sino también en la persona.
¿La oncología integrativa sustituye a la oncología médica?
No. La oncología integrativa nunca sustituye a la oncología médica, sino que la complementa. Los tratamientos que han demostrado aumentar la supervivencia o curar determinados tipos de cáncer, como la cirugía, la quimioterapia, la inmunoterapia, las terapias dirigidas o la radioterapia, continúan siendo la base del tratamiento oncológico.
El objetivo de la oncología integrativa es acompañar estos tratamientos con medidas que ayuden al paciente a tolerarlos mejor, reducir algunos efectos secundarios y mantener la mejor calidad de vida posible durante todo el proceso. Estas intervenciones deben estar respaldadas por evidencia científica y adaptarse a la situación clínica de cada persona.
Es importante diferenciar la oncología integrativa de las terapias alternativas que prometen curar el cáncer sin tratamientos médicos. Actualmente no existe evidencia científica que respalde estas propuestas y, en algunos casos, pueden retrasar tratamientos eficaces o incluso resultar perjudiciales.
Por ello, cualquier suplemento, cambio en la alimentación o terapia complementaria debe ser valorado por el oncólogo para garantizar que sea seguro y compatible con el tratamiento contra el cáncer.
¿Qué beneficios puede aportar la oncología integrativa durante el tratamiento del cáncer?
La oncología integrativa busca mejorar el bienestar del paciente durante todas las fases del tratamiento oncológico. Aunque no sustituye los tratamientos contra el cáncer, puede contribuir a controlar síntomas frecuentes y favorecer una mejor calidad de vida.
Entre los beneficios descritos en estudios científicos se encuentran una mejor gestión de la fatiga relacionada con el cáncer, una disminución de la ansiedad y del estrés, una mejora del sueño, una mayor capacidad funcional y un mejor control de determinados efectos secundarios cuando se aplican estrategias adecuadas de nutrición, ejercicio físico, apoyo psicológico y otras intervenciones complementarias basadas en la evidencia.
Además, mantener un buen estado nutricional, conservar la masa muscular y favorecer la actividad física durante el tratamiento puede ayudar al paciente a tolerar mejor algunas terapias y recuperar antes su actividad habitual.
La clave está en diseñar un plan personalizado según el tipo de cáncer, el tratamiento recibido y las necesidades individuales, evitando recomendaciones generales que no siempre son apropiadas para todos los pacientes.
¿Qué tipo de pacientes pueden beneficiarse de la oncología integrativa?
La oncología integrativa puede ser beneficiosa para muchas personas con cáncer, independientemente del tipo de tumor o de la fase de la enfermedad. Puede aplicarse desde el momento del diagnóstico, durante los tratamientos activos, tras finalizar el tratamiento o en pacientes con enfermedad avanzada que precisan un mayor control de síntomas y apoyo integral.
Cada etapa presenta necesidades diferentes. Algunos pacientes buscan aliviar efectos secundarios de la quimioterapia o la inmunoterapia, mientras que otros desean recuperar fuerza física, mejorar la alimentación, controlar el estrés o reducir el riesgo de complicaciones asociadas al tratamiento.
También resulta especialmente útil para personas que desean adoptar hábitos de vida saludables basados en la evidencia científica y recibir orientación fiable frente a la gran cantidad de información disponible en internet sobre dietas, suplementos o terapias complementarias.
La evaluación siempre debe ser individualizada para adaptar las recomendaciones a la situación clínica de cada paciente.
¿Cómo puede ayudar la oncología integrativa a mejorar la calidad de vida del paciente oncológico?
El diagnóstico y tratamiento del cáncer afectan a múltiples aspectos de la vida del paciente. La oncología integrativa aborda estas necesidades de forma global, prestando atención no solo al control del tumor, sino también al bienestar físico, emocional y social.
Mediante un abordaje personalizado es posible intervenir sobre aspectos como la alimentación, la actividad física, el descanso, la salud emocional y el control de síntomas frecuentes como la fatiga, el dolor, el insomnio o la ansiedad. Todo ello puede contribuir a que el paciente mantenga una mayor autonomía y afronte el tratamiento con mejores recursos.
Además, este enfoque favorece una mayor participación del paciente en su propio proceso de recuperación, ayudándole a incorporar hábitos saludables que pueden mantenerse también después de finalizar el tratamiento.
La evidencia científica demuestra que cuidar estos aspectos puede tener un impacto significativo en la calidad de vida durante y después del cáncer.
¿Qué terapias complementarias pueden formar parte de un tratamiento de oncología integrativa?
Las terapias complementarias que pueden incorporarse a un programa de oncología integrativa dependen de las necesidades de cada paciente y siempre deben estar respaldadas por la evidencia científica disponible.
Entre las intervenciones con mayor respaldo se encuentran la nutrición personalizada, el ejercicio físico adaptado, el apoyo psicológico, la fisioterapia oncológica, el tratamiento del linfedema, la rehabilitación, las técnicas de manejo del estrés y mindfulness, el scalp cooling (enfriamiento del cuero cabelludo) para reducir la alopecia inducida por determinados tratamientos de quimioterapia y la hiloterapia, una técnica de enfriamiento controlado que puede ayudar a disminuir la neuropatía periférica y otras toxicidades en pacientes seleccionados.
En determinadas situaciones también puede valorarse el uso de suplementos nutricionales cuando existe una indicación médica específica y siempre tras valorar las posibles interacciones con los tratamientos oncológicos.
El objetivo es ofrecer un tratamiento integral, personalizado y seguro, basado en la mejor evidencia científica disponible.
¿Qué hace un oncólogo en la primera cita?
La primera consulta de oncología tiene como objetivo conocer en profundidad la situación clínica del paciente y diseñar un plan de tratamiento individualizado.
Durante la visita se revisan los informes médicos, las pruebas de imagen, los resultados de anatomía patológica y los tratamientos realizados hasta ese momento. También se evalúa el estado general del paciente, sus antecedentes médicos, los síntomas actuales y cualquier otra circunstancia que pueda influir en las decisiones terapéuticas.
Tras esta valoración, el oncólogo explica el diagnóstico, resuelve todas las dudas y propone las opciones de tratamiento más adecuadas según la evidencia científica y las características individuales del paciente.
En una consulta de oncología integrativa, además, se analizan aspectos relacionados con la alimentación, la actividad física, el bienestar emocional, los hábitos de vida y otras intervenciones que puedan contribuir a mejorar la calidad de vida durante el tratamiento.
¿Dónde se encuentra la consulta oncológica de la Dra. Carmen Murias en Las Palmas?
La consulta de la Dra. Carmen Murias se encuentra en el Hospital Universitario San Roque, en Las Palmas de Gran Canaria, donde atiende a pacientes con diferentes tipos de cáncer y desarrolla un enfoque de oncología médica e integrativa basado en la evidencia científica.
Durante la consulta se ofrece una valoración personalizada para diseñar un plan diagnóstico y terapéutico adaptado a las características de cada paciente. Además del tratamiento oncológico convencional, cuando está indicado se incorporan estrategias dirigidas a mejorar la calidad de vida, controlar los efectos secundarios y promover hábitos saludables durante todas las fases del proceso oncológico.
La consulta está dirigida tanto a pacientes recién diagnosticados como a personas que desean una segunda opinión médica, seguimiento tras finalizar el tratamiento o asesoramiento en oncología integrativa.
¿Qué diferencia hay entre un oncólogo y un oncólogo integrativo?
Un oncólogo médico es el especialista responsable del diagnóstico y tratamiento del cáncer mediante terapias como la quimioterapia, la inmunoterapia, las terapias dirigidas, la hormonoterapia o la coordinación con cirugía y radioterapia. Un oncólogo integrativo posee esa misma formación y, además, incorpora estrategias complementarias basadas en la evidencia científica para mejorar la calidad de vida del paciente.
La diferencia no está en utilizar tratamientos alternativos, sino en ampliar el abordaje de la enfermedad mediante nutrición, ejercicio físico, salud emocional, sueño, prevención y tratamientos de soporte, siempre respaldados por estudios científicos.
¿Es seguro tomar suplementos durante la quimioterapia o la inmunoterapia?
No todos los suplementos son seguros durante el tratamiento contra el cáncer. Algunos antioxidantes, plantas medicinales o preparados naturales pueden interferir con la eficacia de la quimioterapia, la inmunoterapia o las terapias dirigidas.
Antes de iniciar cualquier suplemento es recomendable consultar con el oncólogo. En determinadas situaciones pueden estar indicados cuando existe una deficiencia demostrada o una necesidad clínica concreta, siempre bajo supervisión médica.
¿El azúcar alimenta el cáncer?
No existe evidencia científica de que eliminar el azúcar cure el cáncer o detenga su crecimiento. Todas las células del organismo utilizan glucosa como fuente de energía, incluidas las células sanas.
Lo recomendable es seguir una alimentación equilibrada, limitar los azúcares añadidos y los alimentos ultraprocesados y mantener un peso saludable, en lugar de realizar dietas extremas o muy restrictivas.
¿Puedo hacer ejercicio durante la quimioterapia?
Sí. En la mayoría de los pacientes el ejercicio físico es seguro y está recomendado por las principales sociedades científicas internacionales.
El ejercicio ayuda a reducir la fatiga, preservar la masa muscular, mejorar la calidad de vida y disminuir la ansiedad. Lo ideal es combinar ejercicio aeróbico y entrenamiento de fuerza adaptados a cada paciente.
¿Qué dieta debo seguir si tengo cáncer?
No existe una dieta única para todos los pacientes. La alimentación debe adaptarse al tipo de cáncer, al tratamiento recibido y al estado nutricional de cada persona.
En general, se recomienda un patrón de dieta mediterránea, rico en frutas, verduras, legumbres, aceite de oliva, pescado y proteínas de calidad, evitando dietas milagro o extremadamente restrictivas.
¿La vitamina C intravenosa sirve para tratar el cáncer?
La vitamina C intravenosa no sustituye a los tratamientos oncológicos convencionales. Actualmente se estudia como tratamiento complementario para mejorar algunos síntomas como la fatiga y la calidad de vida en determinados pacientes, aunque la evidencia aún es limitada.
Su utilización debe individualizarse y realizarse siempre bajo supervisión médica, valorando posibles beneficios y contraindicaciones.
¿Qué suplementos debo evitar durante el tratamiento oncológico?
No todos los suplementos son seguros. Algunos antioxidantes, plantas medicinales y productos naturales pueden interferir con los tratamientos oncológicos.
Por ello, cualquier suplemento debe ser valorado previamente por el oncólogo. La recomendación siempre debe basarse en la evidencia científica y adaptarse a cada paciente.
¿Qué es el scalp cooling y cómo ayuda a prevenir la caída del cabello durante la quimioterapia?
El scalp cooling es una técnica que utiliza un gorro refrigerado antes, durante y después de la administración de determinados tratamientos de quimioterapia. El enfriamiento reduce temporalmente el flujo sanguíneo hacia los folículos pilosos, disminuyendo la cantidad de fármaco que llega al cuero cabelludo y ayudando a preservar el cabello.
Diversos ensayos clínicos han demostrado que esta técnica reduce significativamente la alopecia en pacientes seleccionados, especialmente en algunos tratamientos para el cáncer de mama. Además de sus beneficios físicos, preservar el cabello tiene un impacto positivo sobre la autoestima, la imagen corporal y la calidad de vida.
En el Hospital Universitario San Roque utilizamos el sistema Paxman®, uno de los dispositivos de scalp cooling con mayor evidencia científica y experiencia internacional. Antes de iniciar el tratamiento, el oncólogo valorará si esta técnica está indicada según el tipo de cáncer y el esquema de quimioterapia.
¿Qué es la hiloterapia y para qué se utiliza durante la quimioterapia?
La hiloterapia es un sistema de enfriamiento controlado que ayuda a prevenir o reducir algunos efectos secundarios de determinados tratamientos de quimioterapia, especialmente la neuropatía periférica y las alteraciones en manos y pies.
Durante la administración del tratamiento, el paciente utiliza dispositivos que mantienen una temperatura constante en las extremidades. Este enfriamiento reduce temporalmente el flujo sanguíneo y puede disminuir la exposición de los nervios periféricos a algunos fármacos, como los taxanos.
La evidencia científica continúa creciendo y los estudios disponibles muestran resultados prometedores en la reducción de la neuropatía y en la mejora de la tolerancia al tratamiento. En el Hospital Universitario San Roque incorporamos la hiloterapia dentro de un programa integral de cuidados de soporte, junto con el scalp cooling, la nutrición personalizada, el ejercicio físico adaptado y otras estrategias basadas en la evidencia.